lunes, 3 de diciembre de 2007

Extracto Capítulo: J.A.

Siver volvía en sí. Despertó atada a una silla, en una gran bodega, donde proliferaba un gran olor a pescado. Despabilándose, intuyó que se encontraba cerca del puerto, y que quienes la golpearon con el pesado envase de vidrio fue algún secuaz de Richard Anderson. Apenas se percató de tener una herida en la cabeza producto del golpe, apareció quien temía que lo hiciera.

-Por fin despiertas, como te han tratado mis amigos?- preguntó con ironía
-Ni siquiera fuiste capaz de hacerlo tú mismo, tuviste que enviar a alguien más. con razón te dejó tu señora- La bofetada fue tan violenta que a Siver le dolieron hasta los dientes. Anderson perdió la paciencia automáticamente.
-He matado a mucha gente por sus provocaciones, quieres seguir tú??!!- le gritó fuera de sí. Siver mantuvo la cabeza abajo, como queriendo esconderse bajo su pelo, que le tapaba parcialmente su cara. Empezó el interrogatorio.

-Mira, haré varias preguntas, sin repetirlas. Mientras menos preguntas respondas, tu muerte será mucho peor. Peor me refiero a muerte por inmersión- La chica inspiró profundo para contener el pánico. Era su trauma, de niña, el morir asfixiada bajo el agua.

-Háblame de OMAS..- No hubo respuesta. -Dónde viven ustedes..- La chica dejó de escuchar y se bloqueó del exterior. Pensó en Alex, su mejor amigo. En Hiroshi, su primer viaje a Japón, las risas... En Daniela, los secretos, las aventuras... Sintió que llegó su hora, y se sintió sola como nunca antes. Sus amigos durmiendo en sus casas, y ella secuestrada por el sujeto que estaban buscando. Decidió que sus últimos momentos de vida los utilizaría si no lograba escapar, para causarle daño a Anderson, dejar alguna pista que lleve a sus amigos al mencionado sujeto, o para cumplir su misión más importante de todas: mantener el secreto de OMAS.

-Parece que no me estás escuchando...- dijo Anderson. -Me cansaste, te vas al lago- dijo levantándose de su silla y poniéndose sus lentes. Sus secuaces tomaron a la chica, y sacándola de la silla la llevaron a la puerta. El frío de la noche impactó en la chica, que empezó a sentir más miedo, aunque lo escondía perfectamente con movimientos para tratar de zafarse.

Llegaron al muelle, donde había una gran piedra con una cadena. lanzaron a la chica a un lado de la roca, la desataron de sus atadura, y le ataron un tobillo a la cadena, con un candado.

-Quieres la llave?- jugaban los sujetos, mientras Anderson revisaba que su helicóptero encendiera los motores. Después de un momento, volvió donde la chica.

-Es tu última oportunidad. O nos dices sobre OMAS o te vas al agua. Sé perfectamente que será la peor muerte que puedas tener, un pajarito nos lo dijo. Pero qué importa que haya un informante, serás comida para los peces-

Traicionada. Siver no lo podía creer.

-Hijo de la gran...- Un estruendo la interrumpió. A lo lejos, una camioneta negra se acercaba a toda velocidad.

-Llegó Romeo!!- gritó Anderson. -A divertirse muchachos!!- les gritó a sus hombres, quienes se parapetaron detrás de unos tambores y cajas y empezaron a disparar contra el vehículo. La camioneta detuvo su loca carrera a la entrada del muelle. Alex se bajó cubriéndose de los disparos. Empezó a disparar contra los captores de su mejor amiga, los cuales sólo se divertían. Uno de los secuaces apuntó con un lanzamisiles. Anderson le bajó el arma con una mano.
-Quieres arruinar la diversión?? que muera de a poco el estúpido!!- Al ver Alex que no conseguía nada, se subió a la camioneta. Encendió el motor y empezó a avanzar cada vez más rápido contra los sujetos. Anderson anticipó sus movimientos y huyó al helicóptero dándo la órden de matar a ambos agentes como diera lugar. Alex salta del vehículo que avanza a toda velocidad, y Siver gira alejándose en lo posible del camino del vehículo. Éste impacta los tambores atropellando a la mayoría de los cómplices de Anderson, explotando segundos antes de caer y hundirse en el agua. Alex se levantó y con pistolas en mano avanzó con paso firme y seguro hacia su amiga. En eso, dos de los cómplices que aún quedaban vivos arrojaron la roca al agua y huyeron hacia el helicóptero, que giraba sus aspas a toda velocidad. Lanzaron un manojo de llaves a la orilla del muelle donde cayó su amiga. Siver se hundía rápidamente en la oscuridad del agua, luchando con todas sus fuerzas de no caer en pánico.

Alex apuntó al helicóptero que se elevaba, mientras Anderson le apuntaba con la mano al agua recordándole irónicamente de su amiga. Alex disparó contra el helicóptero, hasta agotar las balas. Lanzó las pistolas al suelo y de un salto se arrojó al agua. Nadó con todas sus fuerzas en la oscuridad, hasta encontrar a su amiga que aún descendía, luchando por liberarse de la cadena. Se acercó al candado y lo revisó. Luego, se acercó a su amiga y pensó -por favor Siver, confía en mí- la abrazó fuertemente haciendo que perdiera todo el aire de sus pulmones. La chica se desconcertó totalmente, y más aún cuando Alex la toma con una mano de la nuca y le da su aire boca a boca. La soltó y empezó a subir a la superficie.

Salió apenas, tenía muy mala capacidad pulmonar. Inhaló aire profundamente. subió al muelle por la escala, y se acercó a las llaves. buscó la que tuviera la marca del candado, y apenas la tuvo, se lanzó al agua nuevamente. Nadó con todas sus fuerzas al fondo. Llegó donde su amiga, y antes que todo, repitió la misma operación de darle aire, esta vez Siver más que ayudarlo, se lo agradeció en su mente. La soltó del candado, y empezaron a subir a la superficie. Siver subió más rápido, ya que su amigo no alcanzó a recuperarse bien cuando salió por la llave. La chica nadó con todas sus fuerzas, y salió a la superficie, tomando un gran suspiro de aire. Miró a su alrededor buscando a su mejor amigo, pero no habían señales de él. Tomó aire y volvió a bajar. Alex estaba a medias aguas, inconsciente. Siver lo tomó por la espalda y subió a la superficie. llevó al chico a la orilla. apenas llegaron, con sus últimas fuerzas lo arrastró por la arena, y empezó a hacerle las maniobras de reanimación. Apenas alex reaccionó botando agua por la boca, la chica se dejó caer exhausta a un lado de su amigo. Alex volvió en sí y se calmó. Se dejó caer a un lado de su mejor amiga. Ambos jadeaban, por el esfuerzo y la falta de aire.

Pasados unos momentos, pudieron volver a hablar.
-Que locura-
-Sí- respondió Alex.
-Oye, gracias por el beso de la vida xD-
-Perdona lo poco romántico, fue más funcional que apasionado xD-
-Y Anderson?-
-Huyó en su helicóptero-
-Y la camioneta?-
-Quedó como colador después de los disparos, está en el fondo del lago, junto a tu roca-
-Era de la Daniela, verdad? Te va a matar, era nueva-
-Para que veas que es difícil mantener una polola estos días xD. vamos, te ayudo-

Caminaron apoyados uno del otro, totalmente mojados, en dirección de la carretera. Estaba amaneciendo, buscarían un teléfono y pedirían que los fueran a buscar. Había un "Richar Anderson identificado" que localizar.

3 comentarios:

Antonia dijo...

Los echo tanto de menos a todos!

Arturo dijo...

como kisiera poder creer eso..

Antonia dijo...

Créelo porque es verdad.
Los echo de menos.
Es más, te recuerdo que yo le enseñé a Siver y a tí Primeros Auxilios, recuerdas?
y Siver te auxilio, cuando te atacaron los "problemas" en un subterráneo..y terminaste en una clínica, con el sueño más Lindo de la vida.

claro que eso si no sé si recuerdas.

dile a mi Coni que extraño jugar con ella =(